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PRO Y CONTRAS DEL GYM

 Las ventajas de entrenar en un centro deportivo

Después de haber escogido el gimnasio al que vamos a ir, es el momento de investigar y probar todos los servicios que ofrece: tendremos decenas de posibilidades para fortalecer la musculatura, tonificar el cuerpo o perder peso. Afinar la silueta es más fácil de conseguir cuando vas regularmente el gimnasio.

Los motivos por los que has decidido comprometerte a ir a un centro deportivo pueden ser muy diversas. La mayoría de la gente se inscribe con el fin de conseguir un cuerpo tonificado, desarrollar musculatura o perder peso.

Ya sea la primera vez que te lanzar a hacer deporte o eres un deportista desde siempre, los gimnasios están abiertos a todo tipo de personas. Estos establecimientos han sido ideados precisamente para que la gente se ejercite en un ambiente propicio y con el equipamiento adecuado.

Máquinas y equipamiento en abundancia

En un centro deportivo contarás con unas instalaciones repletas de equipamiento deportivo adaptado a todos los niveles. Podrás trabajar los abdominales, el culo, los muslos, los pectorales, la resistencia, hacer estiramientos… y mejorar los resultados gracias a material de calidad, como el equipamiento deportivo de marcas como Technogym o Matrix.

Encontrarás diferentes tipos de máquinas, como por ejemplo:

  • Cintas de correr.
  • Bicicletas (bicicleta estática, elíptica, bicicleta de spinning…).
  • Bancos para trabajar la musculatura.
  • Equipamiento para fortalecer los músculos (abdominales, pectorales, bíceps, tríceps, piernas, hombros, espalda…).
  • Pesas y mancuernas.
  • Zona para boxear, hacer squash o aquagym.

Todo esto está repartido en diferentes espacios del centro deportivo: zona de cardio, espacio fitness, sala de musculación. Si el gimnasio es grande podrás encontrar una zona de agua y una zona de relajación/bienestar. En algunos gimnasios, encontrarás también sauna y jacuzzi.

Además de todo el equipamiento deportivo, también encontrarás la zona de vestuario y duchas. Dependiendo del centro deportivo, encontrarás servicios como alquiler de toallas y taquillas.

Entrenamiento personal y clases de fitness

Otra de las razones por la que algunos deciden ir a un centro deportivo en vez de practicar deporte por su cuenta es por la posibilidad de recibir el seguimiento personalizado de entrenadores personales. Estos profesionales te guían, ayudan y aconsejan en la práctica deportiva. Concretamente, los entrenadores elaboran planes de entrenamiento adaptados a tus necesidades y acordes con los objetivos que persigas.

El entrenador personal te pondrá actividades y ejercicios en función de la zona que quieras trabajar, ya sea una zona en específico o todo el cuerpo; te indicará el equipamiento deportivo que tienes que utilizar y cómo utilizarlo. Los entrenadores personales también son un buen apoyo cuando queremos lanzarnos a la práctica de actividades como el crossfit o el cross training.

Este seguimiento personalizados a veces va incluido en el abono mensual y otras no. Lo incluya o no, vale la pena acudir a un entrenador personal. Siguiendo sus consejos aumentarás las posibilidades de cumplir tus objetivos de forma más rápida y eficaz; así como a no perder el tiempo ni a perder el ritmo.

Desventajas de ir al gimnasio

Como para todo, siempre hay algún contra o desventaja, y los centros deportivos no son la excepción. Hay algunas razones que pueden hacer que pases de ir al gimnasio, incluso si sabes que te sentirías mejor físicamente si fueses.

El aspecto económico

En pocas palabras, el dinero. Cuando tenemos un presupuesto ajustado, decidir aquellos extras que no son estrictamente necesarios puede volverse complicado. Todo es cuestión de los gastos fijos que tengas y los gastos extras que puedas permitirte, y cuales consideras más prioritarios. Por suerte hoy en día se han extendido los gimnasios low-cost, accesibles al gran público.

De todos modos, una vez que has decidido invertir en ir a un centro deportivo, no vayas a lo más barato por descarte: asegúrate de que tiene unas instalaciones decentes y ofrece unos servicios aceptables. Para ir a un gimnasio en el que no te vas a sentir a gusto y no vas a trabajar correctamente, mejor no vayas, por muy barato que sea.

Mostrarse en público

No todo el mundo está contento con su cuerpo y a muchos les resulta difícil mostrarse. Es el caso de muchas personas que padecen sobrepeso y sufren el estigma social de la gordofobia. Se sienten observados por lo demás y se sienten «inferiores» a aquellos que tienen un cuerpo que cumple los estereotipos. O, mejor dicho, son los que cumplen con los estereotipos los que se sienten superiores (sin serlo).

Aún así, suele haber un buen ambiente en los gimnasios y cada uno está a lo suyo; pero alguien que no se vea bien sufrirá con el simple hecho de pensar que otros lo están observando.

Así mismo, un alto número de mujeres se siente incómodas ante posibles miradas de los hombres, de ahí que en algunas ciudades ya existan gimnasios exclusivamente femeninos.

Problemas de tiempo

Ya conocemos de sobra todos los beneficios que tiene hacer deporte y ejercitarse regularmente, pero hay que tener tiempo. Muchos trabajadores y estudiantes están ya hasta el cuello con sus responsabilidades profesionales y académicas como para ir al gimnasio. Además, solo pueden ir en hora punta, por lo que se pueden sentir agobiados.

También hay que tener en cuenta la distancia entre tu casa y el gimnasio. El hecho de tener que ir en coche o en transporte público te hará perder aún más tiempo. Aún así hay que decir que la mayoría de los centros deportivos están abiertos de 6h a 23h, un horario considerablemente amplio.

La falta de conocimiento

El hecho de ir al gimnasio no nos hace conocedores de cómo hacer deporte, por mucho que utilicemos las máquinas con frecuencia.

No dudes en preguntar al personal del gimnasio para sacar el máximo partido a tus entrenamientos.

Así mismo, lo ideal será acudir a un entrenador personal.

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